Lo efímero no se va

Texto. Omi

“Fashion’s not an art form. If it’s anything at all it’s pornography …
to which millions are addicted. Hopelessly addicted”  Rage - 2009

Pensar en lo efímero es pensar en lo que no ha sido hecho con la vocación de perdurar, es pensar en todo lo que ha sido creado para ser experimentado en el presente sin miras a que permanezca en el tiempo. Sin embargo, hay experiencias que, tan solo tomando un microsegundo de nuestra vida, dejan una marca permanente en ella. Y fue esto lo que sucedió en BCapital, que con el dinamismo de los formatos, las puestas en escena y los montajes que ofrecía, nos regaló experiencias únicas con cada show, de esas que no se borran de la memoria segundos después.

Pasarela Pink Filosofy / BCapital 2017. Fotografía. Julián Carvajal 

Pasarela Pink Filosofy / BCapital 2017. Fotografía. Julián Carvajal 

La manera en la que se muestran las colecciones de los diseñadores se está alejando de la tradición. Nuestro contexto facilita mucho este fenómeno, la realidad de la que nos hemos apropiado no solo está cargada de una gran cantidad de información, sino que ve cómo los formatos en los que la consumimos se diversifican, especializan y mutan para captar nuestra atención de forma constante. Somos amantes de lo efímero, porque es el idioma en el que fluimos, las microexperiencias lo son todo para nosotros. Y en este contexto nuestra interacción con la moda adquiere una nueva dimensión.

La moda es un reflejo de lo que sucede en nuestra sociedad, en la cotidianidad, es por eso que Gilles Lipovetsky menciona en The Empire of Fashion que esta carece de contenido en sí misma, es más bien una respuesta a todo cambio social, es una transgresión a la tradición. Es en medio de este cambio en el que vemos cómo las grandes instituciones se adaptan al lenguaje del que somos nativos. Las tiendas desarrollan experiencias de usuario que van más allá la compra y, los fashion shows, como ha ido sucediendo en los últimos años, se adaptan a una audiencia que, sobreestimulada, es mucho más crítica respecto de lo que está experimentando.

Pasarela A New Cross / BCapital 2017. Fotografía. Julián Carvajal

Pasarela A New Cross / BCapital 2017. Fotografía. Julián Carvajal

La audiencia del hoy distingue fácilmente entre la propuesta del diseñador y la puesta en escena del show, pero entiende que la una es el complemento de la otra, sabe que no solo el diseño es importante, sino también la historia que justifique su existencia.

“Estamos ante un nuevo reto(...)”, dice Felipe Espinosa (director de arte y productor de las espectaculares escenografías que presenciamos en BCapital), en entrevista para BURN, “(...) el reto de no solo presentar colecciones, sino de contar historias, crear memoria en el colectivo y construir experiencias de moda completas que inicien con la invitación y terminen con la replicación del contenido que los asistentes hacen de la pasarela en redes sociales. Y si tenemos esto en cuenta entendemos el cambio en la dinámica de comunicación de la moda ha llegado a tal punto que algo que era inaudito pensar hasta unos años, como es el hecho de que el backstage es tan importante como el frontstage, es una realidad”.

En BCapital se vivieron momentos durante los cuales no se exhibían prendas, sino que se experimentaban sorpresas. ¿Cómo es entonces el proceso que realiza 3cero2, la productora liderada por Espinosa para lograr innovar en los shows que enmarcan las colecciones de los diseñadores?, él mismo nos cuenta:

“Se parte de la idea general que tiene el diseñador, su inspiración, referentes y por supuesto su colección; con base a lo que espera el diseñador que suceda durante su show se reúnen y comparten ideas. Luego sigue soñar con el diseñador, partiendo de las bases del proyecto y teniendo en cuenta sus objetivos, pero sobre todo pensando en qué es lo que se quiere que recuerde el invitado al salir del recinto.

Posteriormente viene la fase de diseño en donde se trabaja el proyecto desde la arquitectura, dirección de arte, música, luz, gerencia, para así aterrizar el proyecto a la realidad. Se producen planos, renders y especificaciones que se presentan a las diferentes partes del equipo para que haya un acuerdo. En el caso de los desfiles más serios e importantes, este proceso puede durar 8 meses, como en el caso de Polite en esta feria o hasta un año como en el show de Haider Ackermann hace un tiempo”.

Show Papi Boys / BCapital 2017. Fotografía. Julián Carvajal

Show Papi Boys / BCapital 2017. Fotografía. Julián Carvajal

Es así cómo en la feria presenciamos resultados impecables, y sucedieron cosas como que en un pasillo adaptado con tres pantallas transmitiendo de piso a techo escuchamos como la voz con acento grueso que abre el fashion film de Polite diciendo: “Six years ago I met a woman from a different culture...”, cuando vemos cómo A New Cross corta la pasarela en un bloque de luz y un bloque de oscuridad, o cuando vemos cómo Papi Boys logra apoderarse de un escenario para romper con la idea de heteronormatividad, entendemos que incluso la naturaleza efímera de los fashion shows puede trascender en el tiempo, marcar la forma en que pensamos y convertirse en un motor de cambio social.

Presentación del fashion film "I am an individual" por Polite antes de su desfile. / BCapital 2017. Fotografía. Ami.

Presentación del fashion film "I am an individual" por Polite antes de su desfile. / BCapital 2017. Fotografía. Ami.

“Ninguno de nosotros sabe para donde va (...)” responde Felipe respecto a la forma en que las colecciones de los diseñadores se presentarán en el futuro, y continúa diciendo “(...) pero una cosa tenemos claro, y esa es que tenemos que movernos, sacudirnos y romper los esquemas con los que hemos venido trabajando. No es que la pasarela blanca vaya a desaparecer pero se va a encontrar un equilibrio con las experiencias completas que generan vivencias y recuerdos profundos, estas van a pesar cada vez más; ya no se puede hablar únicamente de presentar-una-colección. ”. Después de todo la audiencia también ha cambiado y pasó de ser una reunión homogénea - al menos desde el punto de vista generacional- a llegar a los extremos de tener asistentes desde los 16 años hasta los 60 y más donde posiblemente el único punto de convergencia sea el interés por la moda.  Por eso es que tenemos que descubrir la forma de  acompañar las prendas de momentos que sean efímeros, inolvidables y trascendentales con la vocación de producir una moda vital con movimiento propio, que se venda, impacte y sobretodo… que dé vida a historias.

#GETBURNED

 

 

 

BURN Magazine