NO WATER FOR MERMAIDS

Photography. Camo / Direction & Styling. Andrés Yepes / Production. Jessica Zuluaga / Make up & hair. Nadia Kosh / Model. María José Barbosa - La Agencia models

1 nowaterformarmaids-5771.jpg

A veces siento que no existo, como las sirenas. Luego pienso que las sirenas existen, y que tal vez soy yo quien no existe.

No hay una hora definida para sentir que estamos sedientos y que no podemos encontrar el agua que necesitamos para no sobrepasar nuestros límites. Nadie habla en voz alta de la escasez que sentimos a veces y lo que viene desde el interior acompañando esa sensación. Nadie habla acerca de la ansiedad, y de cómo nos ataca sin previo aviso, sin una lógica.

Dress. Carlo Carrizosa / Shoes and earrings. Zara

Dress. Carlo Carrizosa / Shoes and earrings. Zara

3 nowaterformarmaids-5743.jpg

Ansiedad no es únicamente no poder dormir bien una noche porque el día siguiente es una fecha importante; tampoco tener ganas de que algo suceda rápido, o comer un poco de más de vez en cuando porque nos sentimos impacientes. Es un fenómeno, un monstruo que viene de repente, y por sorpresa, crea contra tu voluntad un tornado que viaja desde el estómago al pecho y de vuelta al estómago, una y otra vez. Es que te suden las manos y que tengas la sensación de que vas a explotar o a desvanecerte de repente.

Total look. Zara

Total look. Zara

Los síntomas son muy abstractos, tanto que quizás sea esta la razón por la que nadie se atreve a hablar de este trastorno en voz alta. Amalia Andrade, enumera los síntomas en su libro “Cosas que piensas cuando te muerdes las uñas” :

  • Sudoración
  • Temblor o sacudidas
  • Náuseas o malestar abdominal
  • Sensación de asfixia o dificultad para respirar
  • Mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo
  • Escalofríos o sensación de calor
  • Entumecimiento u hormigueo
  • Despersonalización (sentir que uno se separa de sí mismo)
  • Miedo a peder el control o “volverse loco”
  • Miedo a morir
5 nowaterfdormarmaids-5608.jpg
Dress. Carlo Carrizosa

Dress. Carlo Carrizosa

7 nowaterformarmaids-5658.jpg

Lo curioso es que luego de que sucede una vez, y te das cuenta de que sobreviviste, sientes que tienes el poder de controlarlo y evitarlo para siempre. Pero no es así, puedes entenderlo, mas no manipularlo. Es entonces cuando todo conduce a una conclusión: no censuremos la idea de que hay días en los que estamos plenos y el monstruo no puede siquiera acercarse; y días en los que por más que huyamos, la sed parece ser más grande que nosotros. Si hay días buenos, también hay días malos, pero lo positivo del asunto es que, por lo general, los días que llamamos ‘malos’, son precisamente los que nos transforman, nos regalan nuevas perspectivas y en ocasiones, hasta nos muestran nuevos panoramas.

8 nowaterformarmaids-5774.jpg

Ahora viene la breve historia que inspiró “No water for mermaids” para comenzar el 2018.

 

“ Me encontraba en el baño preparándome para ir a la cama, y de repente empecé a sentir que los latidos de mi corazón eran tan fuertes que mi sangre rebotaba en la punta de mis dedos. Por más que respirara profundo, no podía conseguir sentir que el aire fuera suficiente para poder apaciguar los pensamientos absurdos que se paseaban por mi cabeza como un remolino, mezclándose entre sí. Quisiera poder hablar de qué tipo de pensamientos pasaban por mi mente, pero eran tantos y todos se movían con tanta furia que no podría describir ni uno solo de ellos. Me desconocía, me miraba al espejo directo a los ojos, como desafiándome, como intentando redescubrirme en una imagen que parecía desconocerme a mí por completo. 

Tenía sed, mucha… pero existía en mí la convicción de que me ahogaría intentando tomar un sorbo del vaso que estaba al lado mío. Y si no era agua mi salvación, no tenía la más leve pista de qué estaba sucediendo, tampoco de qué sucedería después, y mucho menos si saldría en algún momento de ese loop extraño al que, en contra de mi voluntad, había entrado.

Dress. Carlo Carrizosa

Dress. Carlo Carrizosa

10 nowaterformarmaids-5704.jpg

Mi solución desesperada fue obligarme a dormir para ver si tal vez mis sueños eran más alentadores que la realidad abstracta que mi cabeza estaba construyendo. Me acurruqué en mi cama hacia un lado, apreté mis manos contra mi pecho fuertemente, recogí mis piernas y empecé a mover repetidamente un pie hacia arriba y hacia abajo (por alguna razón, ese pequeño movimiento me hacía recordar que aún estaba presente ahí, que no me había ido a ningún lado). Cerré mis ojos y al día siguiente la paz me la trajo precisamente ver que todo había, aparentemente, vuelto a la normalidad.

Me puse en la tarea descubrir porqué me había sucedido lo de la noche anterior, y sabía que la respuesta, o gran parte de ella, no podría encontrarla en el exterior, sino en mi propia cabeza. 

Haciendo un recuento, logré identificar en mis recuerdos, que varias veces, incluso a corta edad, había vivido algo parecido, en menor intensidad quizás. Y decidí hablar al respecto con distintas personas, en busca de una razón lógica a lo que me sucedía. Descubrí que no había hablado nunca acerca de este tipo de sensaciones por la complejidad que tiene describir algo que es tan abstracto, y algo de lo que aparentemente nadie más sufre. Pero para mi sorpresa, muchas de las personas a las que decidí compartirles lo que me sucedía parecieron entender a la perfección de lo que yo les estaba hablando… porque alguna vez a ellas les había sucedido lo mismo”.

Top. Zara / Skirt. Carlo Carrizosa

Top. Zara / Skirt. Carlo Carrizosa

12 nowaterformarmaids-5743.jpg
Total look. Alexandra Bueno

Total look. Alexandra Bueno

Ser humanos ya nos hace vulnerables, abre un espectro muy amplio de cosas que pueden sucedernos tanto exterior como interiormente, y muchas veces nos es incómodo expresar lo que sentimos o pensamos por el miedo a que los demás no lo compartan o entiendan. Pero está más que comprobado que la mejor terapia para comprendernos a nosotros mismos y poder superar situaciones de crisis es hablando, no con todos, pero sí con quienes nos pueden dar un abrazo sin preguntar más de lo que queremos compartir. 

Luego de esto, viene la parte en la que deberíamos preguntarnos cuál es el detonante de que nuestro interior se vuelva un caos por momentos, y no generar una aversión a ese caos sino, por el contrario, abrazarlo… y comenzar a desenredarlo poco a poco para regalarle un orden.

Skirt. Zara

Skirt. Zara

Las sirenas son seres míticos, dicen por ahí. Pero si nosotros podemos ser míticos a veces, transformarnos y vivir situaciones inexplicables, ¿Por qué no sería posible que las sirenas vengan de vez en cuando en busca de nuevas aguas al lugar que nosotros llamamos realidad?

#GETBURNED

BURN Magazine