GENDER: NOT ONLY A CONCEPT

Por Andrés Yepes

Desde que somos pequeños nuestra identidad es construida en gran medida partiendo de nuestro cuerpo. Como nos vemos determina desde cómo debemos hablar y movernos, hasta si podemos o no usar vestidos. Estamos condicionados a aceptar una concepción de nosotros mismos que no siempre es la que realmente queremos y cuando la quebrantamos nos sentimos fuera de lugar.

Siempre me causó curiosidad entender cómo la mente y la forma en la que nos queremos ver puede estar tan desligada de nuestro cuerpo, a tal punto que para muchas personas es necesario re-construirse en muchos aspectos para poder sentirse cómodos consigo mismos y encontrar coherencia entre lo que son y lo que les gustaría ser. Estamos en una era en la que la sobrevaloración del género se ha hecho evidente y cada día nos es más posible decidir quiénes queremos ser. Pero aún quedan muchos mitos y preguntas sin resolver, todos creen tener el poder de hacer juicios y de opinar acerca de algo que no conocen. Y en algunos casos la desinformación es tanta que por un lado hay quienes no saben que está abierta la posibilidad de encontrar una identidad propia y por otro hay quienes irresponsablemente toman un camino del que no tienen claridad. 

Es precisamente para poder clarificar todos estos vacíos acerca del tema que decidí hablar con dos personas que no se identifican con el código binario al que estamos expuestos desde que nacemos y que por esto viven en medio de una búsqueda constante de lo que realmente son, y han eliminado de sus vidas las reglas convencionales del género. Hablar con ellos reiteró mis pensamientos, y si bien estoy a favor de la libertad y de que exista la posibilidad de construirnos como individuos, no se puede olvidar que cada decisión requiere responsabilidad y que el tema del género no es algo simple que deba tomarse a la ligera.

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Brandi

BURN: ¿Cómo descubres que eres una chica trans y que estás en el cuerpo ‘equivocado’

Brandi: Creo que no hubo un momento exacto en el que lo descubrí, simplemente siempre fue así. Creo que no tienes la opción de decidir “soy una chica trans” simplemente es así, es algo que siempre está ahí en tu interior.  
Crecí en medio de una población muy pequeña, donde por supuesto las reglas de género son más marcadas, a los hombres les corresponden unas cosas y a las mujeres otras, y yo simplemente me sentía mucho más identificada con lo que era pensado como “femenino”. Desde mi adolescencia sabía que había algo que no estaba bien en mí, solo que no sabía qué era hasta alrededor de los 19 cuando lo descubrí realmente me identifiqué como una persona transgénero. 

Cuando entré a la universidad pensé “no soy ni un chico ni una chica, entonces ¿Qué soy?”. No tenía información así que decidí identificarme como una persona queer, fluía entre los dos géneros, solo sabía que no pertenecía al código binario. 

BURN: ¿Qué diferencia existe entre ‘transgénero’ y ‘transexual’?
B: Transexual es la persona que ha transitado desde un género hasta otro involucrando un proceso físico a través de hormonas. Transgénero tiene que ver con la ruptura de la heteronormatividad, con como piensas, te ves o actúas que hace que no pertenezcas al género al que “deberías pertenecer” según tu sexo biológico.

BURN: El cuerpo cambia cuando se está en un tratamiento, pero ¿Cómo es el proceso psicológicamente?
B: “Is fucked up”. Inicias una transición a través de un proceso químico sintético en tu cuerpo, cambios físicos a través de hormonas. Eso hace que un día puedas estar feliz y al día siguiente sentir una tristeza inmensa. En mi caso en un momento estoy riéndome a carcajadas y a los dos minutos puedo estar llorando; no hay forma de controlar mis emociones. 
La terapia psicológica puede ayudar un poco pero no importa qué tan rigurosa sea, siempre va a haber un conflicto interno en tu cuerpo que se refleja en tu mente y en tus emociones. Y creo además, que no importa qué tan experto crees ser en el tema o cuánto hayas estudiado al respecto, si no eres una chica o un chico trans jamás vas a entender lo que es.

Creo que lo mejor es asumir que te sientes de ciertas maneras por el proceso que decidiste vivir,  siento que es lo que realmente ayuda; aceptar que eres más vulnerable a cambios emocionales y que esto es parte del proceso que decidiste vivir. 

BURN: ¿Se tiene un objetivo o un ideal de cómo quieres llegar a verte o simplemente eso se va descubriendo en el proceso? 
B: La manera en la que me quiero ver ha cambiado muchísimo a través de mi vida. 
Por ciertas épocas quise verme voluptuosa y sexy, luego verme super estilizada y elegante… todo cambia. y creo que esto no solo nos sucede a las personas trans sino a todos en general. El mundo en general va a haciendo que los ideales de belleza generales y los que tú tienes en la cabeza vayan variando.

BURN: ¿Una vez inicias el proceso hormonal se debe continuar de por vida?
B: Hay un punto en el que no puedes parar y debe ser para siempre. Si dejas de tomar las hormonas tu cuerpo puede llegar a descompensarse demasiado. 

BURN: ¿Hay complicaciones con vivir una vida cotidiana ’normal’ siendo trans?
B: Sí, el mundo es cruel. Eres irrespetado aunque vivas en el 2O18. 
Incluso en Nueva York donde las cosas son distintas sigues descubriendo áreas y momentos en los que no sientes que haya igualdad. Vivir siendo trans trabajando en un área que no tenga nada qué ver con arte no es fácil, las personas trans son tomadas en muchas ocasiones como gente rara o como objetos sexuales, y son encasilladas en eso. 

Y es incluso peor para personas que visualmente están más en la mitad, que no parecen chicas o chicos. Para ellos las cosas son aún más complicadas.

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BURN: ¿Cómo es el sexo para una persona trans? ¿La respuesta del cuerpo ante el estímulo sexual es la convencional? 
B: Yo creo que funciona igual que para todo el mundo. Lo esencial para disfrutar del sexo es estar en confianza con tu propio cuerpo. Cuando no me gustaba el mío solía tener sexo únicamente para satisfacer a alguien más, eso cambió una vez empecé a gustarme a mí misma. 

BURN: Cuando alguien se interesa en ti, ¿Qué tan importante es decirle que eres una chica trans y cómo lo dices?
B: Es importante, no me gustaría salir con alguien que crea que soy algo que no. Nunca puedes tener una relación si mientes. 
Para ser honesta la mayoría de las veces salgo con chicos queer, es difícil que el mundo heterosexual converja con el mío. Cuando estoy saliendo con alguien siempre existe la ansiedad de que ellos sepan que yo no soy una chica convencional, y siempre intento, sin llegar a ser tan directa, dejarles claro que hay algo distinto en mí, que no soy una chica común. Doy muchas señales que dicen que soy diferente.

BURN: ¿Alguna vez dudaste en iniciar el proceso de transformación o te has arrepentido de haberlo hecho?
B: Sí, me he arrepentido. La vida es dura, y yo siempre he querido ser percibida como una persona respetable y valiosa, y ser trans muchas veces lo hace más complicado, lo cual es frustrante y es entonces cuando me arrepiento de haber tomado la decisión de transformarme en lo que soy ahora. Muchas veces veo lejos la idea de poder tener una familia, pues estando en la mitad no es sencillo y me hace caer en ciertas ocasiones en depresiones muy profundas. 

BURN: ¿Qué le dirías a una persona que acaba de iniciar el tratamiento?
B: Sé fuerte, vas a necesitarlo. Nada puede ayudarte más durante la transición. 
Tómalo con calma, no hay prisa. Invierte en tus proyectos, sueños, educación, en muchas otras cosas que pueden construirte como quieres verte, no únicamente el cuerpo. 
Descubrí con el tiempo que soy muchas cosas más, no únicamente una chica trans, y probablemente si hubiera pensado en mí desde otros puntos de vista no hubiera iniciado el proceso de transformarme. Somos muchas cosas, siempre hay que recordarlo y tomarlo con calma, meditar si realmente es necesario.

 

David

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BURN: ¿Es necesario encontrar una identidad relacionada con el código binario al que estamos acostumbrados?
David: No. Al contrario, mi invitación es a pensar acorde a la manera en que sentimos. Lo exterior no es en realidad la única alternativa de auto-denominarnos. Está en cómo sentimos. 

Ser masculino o femenino por ejemplo no es llevar un tipo de falda o un tipo de pelo o un aroma específico. Ser hombre o mujer no es para mí el sexo de nacimiento. ‘Soy hombre- pero soy masculino?’, ‘Soy hombre, pero pienso cómo hombre?’  socialmente estamos saturados de responder a estos interrogantes de forma de externa, y la parte más importante no está en la hormona, ni en el largo de las pestañas, ni en la mandíbula. Tampoco en las horas que pasas en el gimnasio, o a quién te llevas a la cama. Quienes somos es un proceso individual que conecta lo que sentimos con nuestra realidad. Expresarnos de forma coherente a estos pensamientos nos define como María, José, Pedro o David.

BURN: ¿Te genera algún miedo iniciar un proceso hormonal? 
D: Hay más valentía a miedo, pero la salud mental es primero. 
Conozco amigas que se asfixian en la apariencia, en la angustia constante de llegar a ser algo que a veces no tienen claro… mi miedo no es ese. Mi miedo es a perder la cabeza, la transparencia que llevas construyendo de ser. Incluso esto lo podemos sentir todos alguna vez; puede ser difícil el proceso de aceptarnos a nosotros mismos. 

Espero en el viaje poder sentir, monitorearme internamente, navegar en emociones sin perderme, saber que puedo ser sano como persona y no mi enemigo. 

BURN: ¿Cómo supiste que no querías pertenecer a ninguno de estos dos estereotipos?
D: En realidad lo sabía desde hace mucho. Tal vez las respuestas a muchos interrogantes surgieron en la medida en que tenía más contacto con mi feminidad. 
Descubrí que explorarme sin limitaciones de género me hacía sentir más conectado a una sensibilidad artística, a una conexión humana.
Encontré una admiración más genuina hacia la mujer e incluso hacia a la vida.

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BURN: ¿Ha sido complicado para ti iniciar relaciones románticas, amorosas o sexuales?
D: Las relaciones en todos los casos son inciertas. Tal vez haya más contexto para parejas con identidad heterosexual. La vida ‘straight’ está diseñada, pero no la vida trans. Las personas trans migran mucho y su resistencia al ideal heteronormativo es en realidad una lucha constante. 

Hay hombres trans y mujeres trans, pero aún un contexto incierto. Son juzgados incluso dentro de la comunidad LGBTI. Lo cual hace que se reduzcan considerablemente las posibilidades de encontrar una pareja y encontrarte a ti mismo simultáneamente.

He tenido que estar en muchas relaciones para entender incluso mi propia androginia, mi yo sexual y social, mis modos de sentir y de reaccionar. Eso es primordial para tener claridad mental antes del vestido de seda y el maquillaje.

BURN: ¿Cuál fue tu meta al iniciar tu proceso hormonal?
D: La auto-aceptación que para mí siempre va ligada a conocerte. 
Yo puedo distinguir lo que me hace bien y mal, diferenciar un sabor amargo del dulce, y si me atrae la piel trigueña o la blanca; puedo también imaginar mis metas profesionales, mudarme a un nuevo apartamento y saber cuándo es hora de terminar una relación. 

Pero acepto que también me he equivocado en estas distinciones, porque puedo diferenciar sentirme atraído hacia algunos tipos de personas, y reconocer el dolor del placer, el gozo de la tristeza, y aún así, sentir insatisfacciones.

 -El cuerpo no miente- ha sido mi mantra al destapar verdades que tenemos que encarar en algún momento. A todos nos pasa. Distinguir qué me hace bien y mal son formas de revelar esa receta social. Pues el espejo es también enemigo, al revelarnos cuánto deseo hay por ser uno mismo, cuánto afán de liberación y cuánto narcisismo a la vez. 

‘Ser yo mismo’  significa sacrificar lo que dirán de mí. Le ocurre tanto a quien se siente con kilos de más, así como la mujer que se sentía hombre toda su vida. Por eso la apreciación es generalmente más negativa que positiva, y no por lo que dicen los demás sino por lo que dice el espejo. Eso me pasó a mi. Aún batallando mis propios juicios. Pero con más claridad, queriendo encarar un tipo de feminidad acorde a quien soy. Incluso si me veo masculino. El género está en cómo te sientes, cómo interpretas el mundo, de qué forma conectas con los estereotipos, tu propia voz y la forma en que quieres diferenciarte de los demás y ser autor de ti mismo; tus creencias, tus gustos, tu vestimenta, incluso las relaciones que atraes y la forma en que comunicas lo que piensas con tu cuerpo. Mi meta es aprender a ser mi autor y ser capaz de romper el espejo.

 

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